Ellen White se opuso firmemente a la unión de la Iglesia y el Estado, viéndola como una fuente de corrupción para la iglesia y una amenaza para la libertad religiosa. Ella advirtió que esta unión conduciría inevitablemente a la persecución.
Aquí hay algunas de sus declaraciones clave sobre el tema:
* **Corrupción de la Iglesia:** Ella señaló que históricamente, la unión de la iglesia con el estado no acerca al mundo a la iglesia, sino que acerca a la iglesia al mundo. "La unión de la iglesia con el Estado, por muy poco estrecha que sea, aunque parezca acercar el mundo a la iglesia, en realidad no hace otra cosa que acercar la iglesia al mundo" (
GC 296.4).
* **Pérdida de la Libertad Religiosa:** Predijo que las principales iglesias de los Estados Unidos se unirían e influirían en el estado para hacer cumplir sus decretos, lo que resultaría en la pérdida de la libertad de conciencia. "Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos de doctrina que les son comunes, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflicción de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola" (
GC 445.1).
* **Persecución:** Advirtió que esta unión entre la iglesia y el estado culminaría en la aplicación de leyes opresivas, como la observancia obligatoria del domingo, y en la persecución de aquellos que disienten. "Los dignatarios de la Iglesia y del Estado se unirán para cohechar, persuadir o compeler a todas las clases a que honren el domingo... La libertad de conciencia, que tanto costó a la nación, no será ya respetada" (
GC 592.3).
En resumen, Ellen White consideraba que la unión de la Iglesia y el Estado era contraria a los principios del gobierno de los Estados Unidos y a la naturaleza del evangelio, que se basa en la libertad de elección y conciencia.