"Gran pecado y pérdida resultaron de descuidar el andar en la luz del cielo. Al lanzarse [plunging into] a las diversiones, los juegos de partido, los espectáculos pugilísticos, declararon al mundo que Cristo no era su líder en ninguna de estas cosas. Todo esto provocó la advertencia de Dios. Ahora, lo que me agobia es el peligro de ir a los extremos en el otro lado; no hay necesidad de esto; si se hace de la Biblia la guía, la consejera, está calculada para ejercer influencia sobre la mente y el corazón de los no convertidos. Su estudio, más que ningún otro, dejará una impronta divina. Ensanchará la mente del estudiante sincero, la dotará de nuevos impulsos y vigor fresco. Dará mayor eficiencia a las facultades al ponerlas en contacto con verdades grandiosas y de largo alcance. Está siempre obrando, atrayendo; es un instrumento eficaz en la conversión del alma. Si la mente humana se vuelve empequeñecida, débil e ineficiente, es porque se la deja tratar únicamente con asuntos comunes y corrientes." E. G. White, 9LtMs, Lt 67, 1894, par. 27 https://m.egwwritings.org/pt/book/5548.1#2