Insights from Ellen G. White's Writings
Cuando la tentación parece abrumadora, la primera y más esencial acción es buscar a Dios mediante la oración ferviente y agonizante. Se nos advierte que es imposible negar los impulsos de nuestra naturaleza caída únicamente con nuestras propias fuerzas, pero al acudir a Dios, Él promete otorgar la gracia y la fortaleza necesarias para romper el poder del enemigo (2SG 290.1). Esta dependencia total en la oración es lo que permite al creyente mantenerse firme y no ser conquistado por las influencias satánicas (PT September 1, 1849, par. 3). Otro paso fundamental es desviar la atención de nuestra propia debilidad y fijarla en el ejemplo de Cristo. Al contemplar al Salvador en su lucha en el desierto y en su sacrificio en la cruz, encontramos un camino ya preparado para la victoria (TSDF 154.3).
Se nos anima a no dejarnos intimidar por los asaltos del enemigo, sino a confiar en que la victoria de Cristo es nuestra y que Él comprende perfectamente cada una de nuestras luchas (TSDF 154.3). La disciplina mental y el control del habla también juegan un papel decisivo en la resistencia. Es vital no dar lugar a pensamientos egoístas ni expresar palabras de duda, desánimo o temor, ya que esto equivale a abrir la puerta al tentador (PC 174.3). En lugar de centrarnos en los obstáculos, debemos aferrarnos a las promesas de la Palabra de Dios y mantener una actitud de valor que fortalezca tanto nuestra propia fe como la de quienes nos rodean (BEcho February 26, 1894, par. 2).
Finalmente, incluso si alguien ha caído repetidamente y siente que sus promesas son inútiles, no debe desesperar. El remedio para el desánimo se encuentra en la fe, la oración y el trabajo activo, confiando en que la gracia divina es suficiente para nuestra debilidad (SS 86.6). Se nos asegura que Dios siempre proveerá una vía de escape y que, al resistir firmemente cada prueba, nos volvemos más fuertes y mejor preparados para los desafíos futuros (MH 174.6), (8T 313.2).
You might also want to explore:
© 2026 Ellen Chat. All rights reserved.
Generated by Ellen Chat - ellenchat.com
All quotes attributed to Ellen G. White. Please verify references with original sources.